Mis aplicaciones y páginas web preferidas al viajar

Una recopilación propia… Y tú, ¿cuáles conoces? ¡Comparte!

Empiezo con un repasito a las de siempre, por si no las conocías:

Skyscanner y Hopper: Revisa los precios de todas las aerolíneas al tiempo.

Atrápalo: Si debes pagar con botón PSE y ya has identificado qué vuelo quieres en Skyscanner, búscalo de nuevo en Atrápalo y fin del problema.

Trivago: Revisa los precios de casi todos los hoteles al tiempo.

Tripadvisor: Lee las sugerencias de otros viajeros.

Blablacar (En Europa más que todo): Comparte un vehículo con otros y ahorra costos (carpooling).

Voyconcupo.com (antes Tripda): Lo mismo que blablacar, pero en Colombia.

Couchsurfing: Gente que te deja quedarte en su sofá gratis.

Google calendar: Agrega los eventos, vuelos y hoteles para tener un itinerario más organizado.

Nota: Me costó mucho aprender a imprimirlo sin que se cortaran las palabras (como viene por defecto). Si te ocurre eso, descarga en tu computador la extensión Stylish para Chrome y aplica el estilo llamado Wrappy.

Si quieres ponerle muñequitos o iconos a tu Google Calendar, puedes usar el gadget llamado Event Flairs.

Mis infaltables a la hora de viajar (para celulares, aunque algunas funcionan desde el computador también):

  • Jet lag rooster: la descargas unos días antes para acostumbrar tu cuerpo a los nuevos horarios y evitar el jetlag.
  • Google Trip: No solo te permite descargar los mapas para usarlos cuando no tengas internet, sino que te ayuda a armar los recorridos. Es como una secreetaria virtual que te sugiere qué visitar, dónde comer y cómo llegar a cualquier sitio.
  • Ship mate (si vas a un crucero): te ayuda a organizar las actividades en el crucero.
  • Reloj mundial: Puedes ver la hora de tu país y la del sitio en donde estás al tiempo.
  • Wattpad: Si no tienes nada qué leer, ahí de seguro encontrarás algo. Se requiere internet.
  • Google maps (bajar los mapas offline) o Waze: para orientarse en la ciudad.
  • Google fotos: Crea álbumes y videos con mucha facilidad. Además,  puedes hacer una copia de seguridad de tus fotos para que no se te llene el celular tan rápido y puedas compartir los álbumes con otros. Si lo deseas, quienes viajen contigo pueden agregar sus fotos a tu álbum compartido.

Y ahora sí, el bonus para el computador:

  • Inspirock: para organizar el itinerario del viaje. Es maravillosa. Prácticamente te dice qué hacer. No diré más para no arruinarte la sorpresa.

Si quieres una lista de cosas para empacar, también existen aplicaciones que lo hacen por ti. Sin embargo, aquí abajito te dejo la lista de empaque que yo uso (la tengo en mis notas de Google Keep también) para que la descargues y personalices. 👇

¡Aquí está la sorpresa! Cómo empacar como un profesional

He aquí algunos consejos que he aprendido a punta de empacar una y otra vez…

Cuando comencé este blog, me sugirieron que escribiera sobre el amor. Al principio supuse que el tema se acabaría pronto porque, al fin y al cabo,  ¿qué podría decir del amor que no hubiese sido ya dicho?

Y, a medida que fue pasando el tiempo, me percaté de que el amor no solo toma muchos rostros, sino que implica muchas actividades. Gracias a esto, he podido entender que el amor no solo es el momento romántico, sino que existe también el amor por el arte, el amor por la enseñanza, el amor por la naturaleza. Es por eso que comparto hoy otro de mis grandes amores: el recorrer el mundo y, si esto es de utilidad para alguien, de paso, mejor.

He aquí algunos consejos que he aprendido a punta de empacar una y otra vez, cuando la vida me ha llevado de aquí para allá.

El video parece largo, pues está hecho para que los viajeros empaquen casi al tiempo conmigo, pero no te asustes solo dura media hora y ¡queda lista la maleta! Y, si aún no viajas, igual te recomiendo que lo veas para la próxima ocasión…

¡Disfruta y comparte!

Si te perdiste mi entrada anterior sobre cómo evitar “chascos” o malas experiencias en los viajes, aquí te la dejo.

PD: ¿Qué otros trucos te han funcionado para viajar mejor?

Belleza y nostalgia

¿Qué determina la belleza? ¿Qué nos acerca a lo sublime? ¿Es acaso lo que otros dicen de una obra, una pieza cinematográfica, un libro o un poema?

Yo creo que para saber que algo es bello, más que observarlo, hay que recordarlo. Pienso que la belleza requiere remembranza y, en ocasiones, un poco de nostalgia. En la mente, el rostro del amado se mejora con el tiempo, los libros se reescriben, las notas musicales se repiten… El humano tiene el poder de recrear la belleza y magnificarla. Incluso, toma la creación ajena y la modifica para obtener placer. La distorsión de los recuerdos puede llegar a ser incluso más rica que el recuerdo mismo. El momento más sublime a veces no es el ocurrido sino el contado; no es lo que sucedió, sino cómo se cuenta; no es la vida, sino cómo se retratan ciertos instantes para hacer que perduren.

Hoy, por alguna razón, percibo la belleza de este poema de Rubén Darío mucho más grande de lo que en realidad es. Por algún sentimiento que aún ignoro, rememoro la voz de mi mamá diciendo de memoria cada línea e imagino a mi abuela narrándole a su vez aquella historia. El recuerdo que crece, casi siempre supera lo real.

A Margarita Debayle
(Rubén Darío)
Margarita, está linda la mar
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:
Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso, una perla,
una pluma, y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros, son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: —«¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».
La princesa no mentía,
Y así, dijo la verdad:
—«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».
Y el rey clama: —«¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?.
¡Qué locura! ¡Qué capricho!…
El Señor se va a enojar».
Y ella dice: —«No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado:
—«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: —«En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».
Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

Siete ideas para enfrentar la tusa o la distancia

Ni tusa ni distancia ni consejitos de superación… o bueno, uno que otro…

Antes de que se desate la tormenta, tenga listo el paraguas… Aquí van algunas cosas que me hubiera gustado que me dijeran, y que por desgracia descubrí tarde. Bien pueda comparta…

  1. Ojalá veinte días antes de la partida del ser amado o cuando esté en un momento de tranquilidad, haga una lista de emergencia. Incluya los sitios de Internet que más le gustan y lo motivan. Por favor omita las redes sociales en donde tenga a su pareja o cosas que le recuerden a esta directamente. Dese una vueltica por Duolingo, Lingvist.io, Coursera, los cursos gratis de la Universidad de Harvard o cualquier cosa que lo distraiga. Aprender algo nuevo hará que su cerebro piense menos en la situación dolorosa y retome los procesos de neurogénesis que ya no puede hacer con el sexo. No se espere a que haya pasado un mes para tener un plan, se lo digo por experiencia. Ah, sí, el chocolate amargo también puede estar incluido en esa lista, al igual que reventar envolturas hechas de plástico de burbujas, cantar en la ducha y los nombres de sus amigos más cercanos. Créame, después de contarle una y otra vez su drama al mismo, es posible que ese ya se canse. Eso sí, tenga en cuenta que contar y contar sus tristezas no ayuda a nadie: una cosa es desahogarse y otra muy distinta es quedarse en el hoyo para tener la atención de los demás. En resumen, escriba todo lo que lo haga sentir bien… y tómele una foto con el celular o lleve la lista con usted… Nunca se sabe.
  2. Esto también va a pasar. Quizá hoy duela, quizá mañana siga sintiéndose igual… pero algún día el ciclo tiene que parar. Asegúrese de tomar nota mental (o física) de qué hizo bien, en caso de recaída.
  3. Ya que no puede controlar la situación por completo, intente darse un viajecito… aunque sea cerca de su ciudad. Si tras de entusado está endeudado… el agua aromática con su mejor amiga o mejor amigo siempre será una opción… y de paso también puede darse un bañito de hierbas😂.
  4. Haga algo lindo por alguien más. A veces las acciones anónimas nos ayudan a sentirnos mejor. La próxima vez que vaya a la tienda a comprar una manzana, puede comprar otra para algún desconocido… Tal vez pueda sonreírle a alguien en la calle sin motivo mientras se imagina que esa persona encarna a su futuro amor o su actual pareja en la distancia. Hay miles de cosas que son gratis y pueden alegrar el día de otro. Y si por estos días no soporta a la raza humana —no se culpe, yo tengo días en que no puedo ni verlos o soportarme a mí misma— intente regar alguna mata o saludar a los perros… Después de todo, algún ser vivo debe despertarle un poco de amor.
  5. Lo que sea que haga, no lo haga por las razones equivocadas. Quiero dejar en claro que, si hace algo para olvidar a su expareja o poner en pausa sus pensamientos sobre el amor que no puede tener, tarde o temprano volverá a sentirse miserable. Es como si deseara tapar un agujero en la arena a punta de llenarlo con agua. Funcionará por un tiempo, pero después quedará vacío. Es diferente decir: “Voy a hacer esto para olvidarme del dolor” a “Esta idea me suena”.
  6. Entienda a sus amigos, especialmente a los que no saben qué decir. Solo están haciendo lo que creen correcto. Yo también tengo esos amigos que, con buena intención, me dicen: “Son solo unos pocos meses”. Juro que sería millonaria si me dieran cien pesos por cada vez que he escuchado esa frase últimamente. Incluso, he recibido el positivismo desmedido en los momentos en los que no me siento capaz de lidiar con los “¡Todo va a estar bien! ¡Qué bella es la vida!”. ¿Qué bella es la vida? Mi trasero. Cuando uno está gruñón, está gruñón. No necesita gente que le diga que todo va a estar bien. Uno quiere estar en modo CejasPobladas (ojo al video 😂) y está bien. No hay nada de malo en quejarse un poco… e incluso disfrutar de la quejadera… pero no quedarse ahí. Me costó trabajo entenderlo, pero creo que de algún modo tenía que pasar. Gradualmente, pasaremos de la depresión a la rabia… y de la rabia a reírnos de lo estúpido de la situación, solo hay un par de llamadas a amigas cercanas.

    Shrek amigos felices

  7. Llene el hueco con trabajo, baile, pasatiempos, zumba, libros, teatro, videos chistosos, vaya a la peluquería, hágase las uñas, haga origami, pinte, lave el carro, busque trucos en Internet… mejor dicho: haga lo que le dé la gana lo que le llame la atención. Pero recuerde que “al que le van a dar, le guardan… y al que no, ni haciendo fila”.

    Como cuando algo o alguien no es para ti
    Imagen vista en Facebook…

Los tres alimentos del amor

Quizás hemos recurrido a lo abstracto porque el mundo real ya es bastante abrumador…

“Cuando muestras lo real, lo matas. Haces que sea imposible ver las cosas desde lo abstracto”.

Christoph Niemann, ilustrador

¿Si pudieras ralentizar el tiempo, lo harías?

Es lógico. Quizás hay gente que mataría para devolver el tiempo. No osbtante, creo que para apreciar un olor, saborear un bocado o fotografiar correctamente un instante a veces se requiere silencio y lentitud. Y es que, si uno lo piensa bien, el amor solo se nutre de tiempo, constancia y abstracción. Todas gratuitas e, irónicamente, invaluables. No hay nada que arruine la magia del amor romántico que lo concreto. Una palabra imprecisa, un gesto incorrecto…¡y paf! La burbuja se desvanece.

 

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Ilustración de Christoph Niemann

Hoy, después de ver el primer capítulo de “Abstract: The art of design” en Netflix (tráiler aquí), me percaté de que quizás hemos recurrido a lo abstracto porque el mundo real ya es bastante abrumador. A veces parece necesario bajarle la resolución a la vida para que el archivo corra más rápido, para que la máquina creadora en la que nos montamos lubrique todos los engranajes y ande a mayor velocidad… ¿Pausar para dar velocidad? “La pausa también se baila”, decía una profesora de danza hace poco.

 

De vez en cuando, lo real se siente demasiado denso y urge la ligereza para volver a encontrar el concepto original. Lo ligero, lo sutil, lo sutil que esconde el arte… todo eso nutre el alma; no la nutren cosas que no intenten apuntar a lo sublime… y rara vez la nutre lo vanal. Dar de comer no es alimentar. Dar de comer no siempre es nutrir. No basta alimentar al amor con tiempo y constancia. Lo abstracto, lo que no se puede comprar, lo que no se puede describir… de eso se alimenta el amor.

¿Ética y educación? De Fonseca a Samboní, aquí no pasa nada

Antes he callado. Hoy, si puedo levantar la mano y decirlo, lo voy a decir.

Lo que me enviaron me dejó perpleja. Cuando eso me pasa, trato de refugiarme en la escritura, pero el blog no parecía ser el lugar indicado para hacerlo. “El blog es sobre amor, y además no tengo datos ni fuentes, ya lo dijeron todo en el artículo del periódico” Minutos más tarde, “me llegó el clic”. Me decidí a escribir porque creo que todos podemos aprender algo de esta situación. Antes he callado. Hoy, si puedo levantar la mano y decirlo, lo voy a decir.

Primero: el artículo Lo absurdo de denunciar plagio en la U. Pedagógica

Segundo, aquí vamos con la reflexión.

¿Será que llegó el día que tanto temíamos? ¿Estamos en un país en el que se castiga a todo aquel que usa su derecho para levantarse y decir que algo no está bien? ¿No es la meta de la Pedagógica —institución contra la cual no tengo nada y en la que, de hecho, estudiaron mi mamá, mis tías, mis amigas y otra gente muy querida que conozco— eso de ser “Formadora de formadores”?

Entonces en este país estamos “bien”. “Aquí nunca pasan esas cosas”.” Aquí se corrige a la gente” y todos felices. Aquí hace plagio un señor que años después viola una niña y no pasa nada. No conozco tan bien el caso de Yuliana Samboní y su innombrable victimario, como para afirmar o negar que en su juventud los que eran sus docentes trataron de hacerle un llamado de atención, pero lo imagino. Lo que sí conozco de primera mano es a la doctora Fonseca, a la que me referiré como Carmen, porque toda la vida la he llamado así.

La he visto mil veces. Jamás dudaría de su integridad ni de su ética.  La he visto en el entierro de mi tía, acompañándonos en una ciudad que ni siquiera era la suya. La he visto tomando decisiones difíciles como la de no saber si dejar un país para darle un mejor futuro a su hija. La he visto frente a un computador haciendo aplicaciones y llenando los mil y un formularios que piden para hacer un doctorado en física nuclear y con una beca de la Unión Europea que ya ni siquiera existe… porque, nota al pie, era una beca muy completa y, por lo mismo, le pedían hasta el alma. Y aún así,  intentar llegar a un consenso entre sus ideales personales y profesionales.

De niña, la recuerdo siempre con mi otra tía: Elvia. Carmen siempre motivó a Elvia para que entrara a la Nacional y Elvia siempre me motivó a mí. Así que puedo decir que fueron mis modelos… Y cuando las dos entraron a la Nacional, todos pensábamos que no iban nunca a salir de ahí por ñoñas… Siempre estaban discutiendo temas que yo nunca entendí y que jamás llegaré a entender: La una hablaba de física, la otra de química, y así se la pasaban soñando con la academia, resolviendo problemas, intentando, con toda la paciencia del caso, explicarme a mí —la menos científica de la familia— la diferencia entre accuracy y precision para alguna traducción técnica de las que hago. Eso es ser formadora y no solo de formadores, sino de gente de bien.

¿De qué nos sirven los profesionales “divinamente” o los “intelectuales del siglo XXI” si no son buenos seres humanos? ¿Para qué lo mandan a uno a una universidad sino es para acceder a lo universal?

No, señores. La universidad no es para que uno se llene de conocimientos. Para eso está wikipedia y videitos de Youtube. La academia es para llenarse la mente de cosas antes de salir a un mundo laboral que, entre otras cosas, tampoco es que esté pidiendo profesionales… y no, no tengo nada contra los técnicos. Fui técnica en inglés antes de entrar a la Nacional, pero las clases que cambiaron mi vida y mi perspectiva no siempre fueron las de mi carrera, sino las electivas que nada tenían que ver con lo que se suponía que debía aprender.

La Nacho me enseñó a ser una buena persona. Los Andes me enseñó a no pasarme la línea y ser tan inocente e ingenua. Y sé, yo sé que cada institución hace su esfuerzo, y pero son los docentes los que se dan cuenta de qué cosas hay por mejorar en sus estudiantes. Si no les prestamos atención, algo estamos haciendo mal.

Hace poco, en un grupo de profesores en Facebook (Profe, pórtese serio), un estudiante preguntó anónimamente “¿Han hecho perder a estudiantes que merecían pasar?”. Ninguno de los docentes dijo que sí… o al menos en los comentarios que vi hasta ese momento. ¿Saben por qué? ¡Porque no lo hacemos!

Dado el tono de broma del grupo, no me aguanté y comenté “Los pelados de ahora creen que uno está pensando en cómo hacerlos sufrir… Y la verdad los profes pensamos más en cómo hacer para que entiendan, en si ya pagaron y en cuándo salimos a vacaciones 😂”. Sí. Les tengo noticias, queridos estudiantes: no queremos joderlos. No nos interesa en lo más mínimo hacerlos sufrir. No nos acostamos pensando en cómo hacer para ponerles más tareas o para hacer que nos den dinero… porque, si algo sabíamos cuando nos metimos a estudiar esta vaina, es que la educación plata, lo que se dice plata, no da.

Así que el freno de mano no es gratis. Cuando vemos que algo anda mal, nos toca decirlo. Y procuramos decirlo con todo el amor del mundo. Nos toca a veces hacer de mamás y papás, y escuchar unas historias que dejarían congelados a algunos padres de familia. Pero lo hacemos con gusto y lo mínimo que esperamos es ser oídos… no que nos bajen el sueldo por hacerlo ni que nuestra ética profesional se comprometa “pasando al angelito”.

¿Y cuál es la lección en todo esto? Que si puede hacer algo, aunque sea lo mínimo, para levantar su voz cuando se necesite, lo haga. Y, que si encuentra a su paso alguien que trata de explicarle con paciencia, valórelo. Son una especie en vía de extinción… especialmente ante un abuso de poder.

Cinco preguntas al amor

Ese día, el amor me dejó preguntarle cinco cosas…

Ese día, el amor me dejó preguntarle cinco cosas. Lo miré en el reflejo del espejo empañado y le dije:

—¿Cómo mejoro la relación con mi madre?

—Recuerdo que la escogí.

—¿Cómo mejoro la relación con mi padre?

—Recuerdo que lo escogí.

—¿Cómo mejorar la relación con mi enemigo?

—Recuerdo que no existe. Solo yo decido a qué le doy visibilidad en mi vida; y si le doy atención, le doy poder. Si no lo nombro, no existe… Recuerdo enfocarme en el amor. Nadie puede resistirse al amor. El amor es irresistible y nos rendimos ante él. Amar al enemigo no significa dejarse maltratar. Poner la otra mejilla no es es lo que a veces pensamos que es. Es darle la responsabilidad al otro de sus acciones y tomar responsabilidad por las nuestras. Si él se equivoca, no es mi problema. Es de él. Y si su equivocación aparentemente me toca o me hiere, mi responsabilidad es manifestar mi inconformidad con sus acciones y enfocarme en como dar amor a quien lo valore.

—¿Cómo logras olvidar ese momento horrible que te ocurrió o que te sigue ocurriendo?

Recuerdo que yo escogí el pénsum de mi carrera. Tal vez la materia o el profesor no resultó como pensé que sería. Cero culpas, cero arrepentimientos. Di lo mejor de mí. Ahora, recuerdo que ya pasó, y salí invicta. Y si no ha acabado el dolor, algún día lo hará.

—¿Cómo dar más amor si no hay nadie que lo reciba?

—Merécelo tú misma. Dátelo tú misma. Recíbelo tú misma.

 

 

Lo que toda mujer debería hacer en algún punto de su vida

«Para casarte, cuando joven es temprano y cuando viejo es tarde».

Diógenes de Laertes (Historiador griego)

Todas las mujeres deberían casarse… consigo mismas.

Mejor dicho: todos los seres humanos deberíamos contraer nupcias con nosotros mismos.

Parece sencillo, pero tener un compromiso con uno mismo es algo que deberíamos cultivar a diario… No importa si en tus planes está o no el matrimonio, siempre hay alguien a quien no puedes abandonar y es a ti mismo(a).

Y es que es muy fácil traicionarse últimamente: Te preguntan si quieres ir a visitar a esa conocida criticona y, aunque te estés muriendo de ganas por decir que no, dices que sí… Tal vez te piden un favor que no quieres hacer y que al final te va a meter en problemas, pero tú dices que sí… o tal vez le dices a tu jefe que harás algúun trabajo que no quieres porque te da pena o miedo de que te despida.

Eso se llama infidelidad… contigo mismo(a).

Quizá es hasta cierto punto entendible que te suceda de vez en cuando. Pero, cuando ya se vuelve frecuente, es necesario revisar la causa y tratar el problema de raíz.

Pero no todos los «automatrimonios» sufren de infidelidad. Hay otros cuyo mayor problema es el descuido y la falta de tiempo.

Piénsalo así: No quisieras estar con una persona a la que le diera igual tu existencia o que demostrara poco interés en ti. Bueno, ¿entonces por qué es tan difícil aplicar estos principios con uno mismo? ¿Por qué a veces anteponemos las necesidades de otros a las nuestras? ¿Por qué hacemos lo que el otro dice si se trata de alguien que nos gusta, pero casi siempre nos escudamos en la falta de tiempo de dinero para hacer las cosas que nosotros(as) realmente deseamos hacer? ¿Por qué hay un horario destinado para citas con clientes, amigos, familia o pareja, pero muchas veces no existe un espacio en el que uno se siente con uno mismo a hacer algo para sí o simplemente a hacer nada?

Así que no esperes a que sea demasiado tarde para casarte contigo mismo(a) y celebra que estás aquí, en un mundo en el que existe la cerveza… (o lo que te guste) y, por supuesto, independientemente de que el matrimonio sea o no para ti, recuerda que la persona indicada siempre te acompaña: tú mismo(a).

¿Qué le pasa al amor después de la boda?

«Él estaba hablando del amor (…), pero ella no entendía su lenguaje».

Fragmento de Gary Chapman en el libro Los cinco lenguajes del amor

En el área de la lingüística hay idiomas principales, tales como el japonés, chino, español, inglés, portugués, griego, alemán, francés. etcétera. La mayoría de nosotros crecimos aprendiendo el idioma de nuestros padres y parientes, el cual viene a ser nuestra primera y principal lengua, la nativa. Más tarde podemos aprender otros idiomas, pero por lo general con mucho esfuerzo. Estos vienen a ser nuestros idiomas secundarios. Hablamos y entendemos mejor nuestro idioma nativo; nos sentimos más cómo- dos hablando ese idioma. Mientras más usamos un idioma secundario, mejor nos sentiremos conversando en él. Si hablamos solamente nuestro idioma principal y nos encontramos con alguien que habla solamente su idioma principal. que es diferente del nuestro, nuestra comunicación será limitada. Debemos ayudamos con señales, gruñidos, dibujos o representaciones de nuestras ideas. Podemos comunicarnos, pero es difícil. Las diferencias de idioma han separado y dividido a la cultura humana. Si queremos comunicarnos en forma efectiva entre las diferentes culturas, debemos aprender el idioma de aquellos con quienes deseamos comunicarnos. En el área del amor es igual. Su lenguaje emocional amoroso y el lenguaje de su cónyuge pueden ser tan diferente como el chino del español. No importa cuánto se empeñe en expresar el amor en español, si su cónyuge entiende solamente chino nunca entenderán cómo amarse el uno al otro. Mi amigo en el avión hablaba el lenguaje de «Palabras de confirmación» a su tercera esposa, al decirle: «Le dije cuán hermosa era. Le dije que la amaba. Le dije cuán orgulloso estaba de ser su esposo». Él estaba hablando amor y era sincero, pero ella no entendía su lenguaje. Tal vez buscaba amor en su conducta y no lo encontraba. Ser sincero no es suficiente. Debemos aprender el lenguaje amoroso principal de nuestro cónyuge si queremos ser efectivos comunicadores de amor.

Tres videos que cambiarán tu forma de ver la vida

Para ver la vida con otros ojos, solo hace falta cambiar los lentes.

3. De Steve Jobs se ha dicho mucho… pero he aquí una parte de su historia contada por él mismo.

 

2. ¿Por qué algunas personas recuerdan su primer beso? ¿Qué hace que alguien se sienta atraído por otra persona?

Mira este video (con subtítulos en español e inglés). Quizás resuelva tus dudas… o cree nuevos interrogantes.

 

1. ¿Te has preguntado por qué estás aquí? ¿A qué viniste? ¿Por qué naciste en este lugar y no en otro? ¿Por qué vives en esta ciudad y no en otra?

Adam Leipzig puede tener una pista de la respuesta.